No es “The last dance”, pero sí “A last chance”

Todo en esta vida tiene ciclos y los ciclos deportivos a veces son muy difíciles de superar, pues estamos acostumbrados a ver a las leyendas del deporte alzar la mano y llenarnos de alegrías por muchos años, pero cuando llega su momento de decir adiós queda un vacío.

En estos últimos meses se ha evidenciado que la brecha generacional está en ese punto donde los grandes dicen adiós y los jóvenes llegan a hacer lo propio, para mantener encendida la pasión de los deportes, junto con toda esa magia que los hace especiales.

¿A qué me refiero?

En este 2021 veremos la NFL sin Drew Brees, conscientes que prácticamente son los últimos años de Ben Roethlisberger o Tom Brady. Ya tuvimos los primeros Juegos Olímpicos sin Michael Phelps o sin Usain Bolt. Todo esto con nostalgia, sentimentalismo y un paquete de pañuelos incluido. Así como lo mencioné con estos ejemplos, también sucederá en la LFA.

Más allá de la basta generación del 2016 que aún se mantiene activa en la liga y que sabemos que nos dolerá despedirnos, hay una posición, en específico, que se notará más el cambio -para bien o para mal-y lo más importante es tener en cuenta que probablemente estemos viendo los últimos años de estos grandes, ahora legendarios, jugadores de la LFA.

Me refiero a tres quarterbacks.

¿Quién será aquel que pueda hacerle segunda o igualar el gran brazo de Bruno Márquez (qb #13 de Raptors) o la garra de Ricardo Quintana (qb #5 de Mexicas) o la habilidad para correr la bola como Roberto Vega (qb #12 de Dinos)?

Son estos tres quarterbacks que han hecho “Las hazañas” en su etapa de liga mayor y que nos han llenado de alegrías en la LFA, levantado campeonatos, jugando campeonatos o poniendo los partidos más cardiacos que a veces uno necesita ir a checarse para saber que todo está bien.

Son estos tres quarterbacks que se han mantenido en la liga desde sus inicios, apoyando el football nacional, inspirando y logrando varias marcas registradas en sus cinco años como jugadores profesionales.

Son estos tres quarterbacks que nos han compartido su crecimiento como hombres de bien casándose o siendo papás.

Por supuesto, no quiere decir que no hay buenos futuros quarterbacks formados para participar y competir en esta liga. Hay varios que nos han llamado la atención y no podemos evitar imaginar cómo se verían portando el jersey de algún equipo, para ver su esencia en las jugadas del mañana.

Por otro lado, tampoco es oficial que estos tres quarterbacks ya van de salida, pero hay que tener los pies en la tierra, sabemos que, desafortunadamente, tampoco nos durarán para siempre en la liga.

Es por ello, que hay que disfrutar de su juego todavía que estamos a tiempo, pues seguramente nos van a regalar aún más momentos memorables.

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