La entrevista de este jueves por la noche fue con un experimentado jugador de la LFA, quien pudo conocer otra forma del fútbol profesional, pero en Canadá.

Gerardo Álvarez Ovalle, “Pewee”, es uno de los receptores veteranos del fútbol americano de nuestro país y porta el jersey número 3 de la “ola morada”.

Su participación en Dinos de Saltillo data desde la incursión de la franquicia en la LFA. En 2017, a los 28 años, comenzó su trayectoria profesional de forma destacada que lo llevó a enfrentar (con el equipo naciente) a Mayas de la Ciudad de México por la segunda edición del Tazón México. A pesar de no conseguir la victoria, “Pewee” dejó una huella que no ha sido borrada en la corta historia del equipo.

2019 marcó significativamente la carrera de Gerardo pues es uno de los jugadores LFA que se han denominado como mexICAN stars. BC Lions de Columbia Británica en Canadá, le dio la oportunidad de entrenar y prepararse para estar a la espera de que las circunstancias le favorecieran para participar en un juego.

Juan Pablo Farril y Luis Trujillo contactaron a “Pewee” para platicar sobre su trayectoria en Dinos de Saltillo.

“El nivel de la LFA ha subido desde que se comenzaron a integrar los talentos deportivos que recién terminan en liga mayor. El apoyo de los franquiciatarios han sido una suma para la liga. Al inicio no contábamos con el apoyo que ahora gozamos, con los involucrados en la liga.”

Consideró que desde su incursión en Dinos ha crecido su nivel de juego. Disfruta estar en el campo cada fin de semana complaciendo a sus aficionados y mostró un gran agradecimiento a la liga por permitirle seguir en el crecimiento deportivo.

Matta Charles, su quarterback de inicio en Dinos, fue quien le ayudó a conseguir un récord que lo ha hecho sobresalir de los demás receptores y le di oportunidad de tener grandes actuaciones.

Tuvo la suerte de colocar el mejor tiempo en el reloj en la prueba de las 40 yardas (4.64 segundos), a pesar de ser de los jugadores de edad mayor con respecto a los demás aspirantes para conseguir una oportunidad en la CFL. Es una de las satisfacciones que más le ha impactado y reconoce su condición como bendita por Dios.

“He sembrado trabajo, sacrificio y la prueba fuerte era en los training camps para conseguir un lugar en BC Lions.”

Estando en juveniles fue seleccionado por universidades con programas de fútbol americano más vistosos, pero la incertidumbre lo llevó a jugar con el equipo de casa, Lobos de la UAdeC. Allí quiso demostrar que el talento existía y que podían hacer muy buen papel.

Alguien le dijo que no necesitaba un “cuernito” o un “penacho” para hacer algo importante cuando juagaba en colegial y, sin arrepentirse de su decisión, ha podido demostrar la calidad de deportista que es.

El periodo entre liga mayor y profesional se mantuvo activo jugando “flag”, lo que le permitió estar en forma. A partir de 2016, jugó en Montañeses, pero al año siguiente ya fue considerado para pertenecer a Dinos de Saltillo como franquicia rentable y digna de representar a la ciudad.

Fue de los primeros seleccionados para el equipo, viajó a la Ciudad de México donde se presentó en el monumento a la Revolución para dar el “banderazo” de la temporada inicial de la “Ola morada”.

Las expectativas sobre Gerardo Álvarez no eran tan altas; sin embargo, su posición y el trabajo que han hecho en equipo, les ha permitido considerarse como protagonistas de las postemporadas en la Liga de Fútbol Americano Profesional.

La mente ha jugado sucio con el equipo y ha sido el enemigo interno para poder dar ese paso contundente que los lleve a los resultados necesarios para contender por un Tazón México.

El reto es mantener el talento, explotarlo para que la próxima temporada se conjunte lo necesario y satisfacer a tanta gente que ha apoyado a Dinos desde su creación.

Carlos Rosado le ha transmitido la experiencia que “Pewee” ha absorbido como “esponjita” para aplicar la técnica de forma adecuada pues las ventajas de los receptores en Canadá son más estrechas con respecto a las que está acostumbrado a tener con los defensivos nacionales. El agradecimiento hacia el coach es grande porque le mostró los aspectos finos que no identificaba.

Lo desconocido (en Canadá) le impuso algo de resistencia para su desempeño en el campo, pero estar con Richarte le ayudó mucho para poder acoplarse en el equipo de British Columbia. Se consideró afortunado en haber compartido la experiencia con un compañero y amigo. Presentamos áreas de oportunidad para lo que nos requerían como la velocidad, aunque Gerardo fue el más veloz en el combine.

El estar ausente de los campos y sin poder entrenar puede mermar su velocidad.

“Soy “Pewee” por la categoría infantil en la que jugaba y cuando me cambié a categoría junior era de los más chaparritos, delgado y con quince años… parecía un niño de Pewee.”

Ante la invitación de Juan Pablo a participar en el torneo de videojuegos, contestó:

“Sería más por pasatiempo que me inscribiera en el torneo Madden 20 de la LFA. Les invito a que se inscriban y espero que gane uno de nosotros, algún jugador de la LFA”.

“No tengo suerte, soy bendecido”, finalizó.

Por: Cinthya García Guerrero

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