No pudimos tener un mejor cierre de la semana uno que aquel en Toluca cuando Fundidores de Monterrey visitó Osos en la Fortaleza Siglo XXI. Nadie nos dijo que en el “menú” tendríamos grandes jugadas defensivas y un final de nervios, pero eran situaciones que ya se empezaban a “cocinar” en la LFA.

Nunca logramos diferenciar si fue el clima o el calor de la afición lo que añadió ese pequeño extra para motivar a los jugadores a dar su máximo en cada cuarto. Quizá fue la sombra del ‘nunca poder ganar como visitantes’ para Fundidores o el defender la casa para Osos, lo que provocó el juego que vimos aquel domingo.

Los equipos especiales tuvieron un protagonismo importante en casi todo el partido, ya que desde un principio generaron situaciones que sabíamos que iban a afectar el resultado si se sacaba la ventaja de las posiciones y como primer advertencia llegó la anotación de Fundidores luego de bloquear un gol de campo.

La presencia de los jugadores regiomontanos era evidente, pero también Osos tenía con qué defenderse, dando como resultado un partido emocionante de principio a fin. Como dirían algunos, fue un juego “de toma y daca”, aunque no precisamente en puntos, sino en oportunidades y de momentum

El choque de líneas fue físico y el lugar donde se desarrollaron la mayoría de las acciones. Por un lado, la línea defensiva de Fundidores detuvo el gran ataque terrestre de los locales. Por el otro, la defensiva de Osos presionó constantemente al quarterback regiomontano.

Además, nadie podrá olvidar aquel cierre cuando Osos tuvo la oportunidad de empatar el partido aprovechando que Fundidores bajó la guardia. Estuvieron muy cerca, 5 yardas cerca para dar el timbrazo en casa. La defensiva del norte defendió efectivamente la zona de gol, mientras todos observábamos atentamente el desenlace. 

Los 4 juegos al hilo de la primera semana nos bastaron para darnos una idea de lo especial y cerrada que iba a estar la temporada. 

Por: Fernanda Mayen 


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