Erick Santoyo, imposible resistir el gen

A veces el fútbol americano es un estilo de vida que pasa de generación a generación en las familias. No necesariamente desde un principio, pero es casi imposible negarse al juego, sobre todo si vives dentro de un ambiente que practica este deporte.

La historia de Erick Santoyo, corredor de Pioneros de Querétaro, tiene un caso similar pues, a pesar de estar involucrado en los deportes, el fútbol americano no le llamaba la atención. Fue hasta que vio jugar a su hermano menor, decidió darse una oportunidad y con 14 años formó parte de Linces UVM Querétaro.

“El football ha estado en mi familia por generaciones, pero a mí no me gustaba mucho” -comentó Arroyo- atléticamente, no me fue tan difícil (incorporarme) ya que siempre había hecho deportes. Donde sí me costó́ fue en el golpeo, ya que muchos ya sabían golpear y para mí era algo a lo que no estaba acostumbrado.”

A pesar de las dificultades, rápidamente encontró su lugar en el juego para desarrollarse como corredor. Estuvo en Linces UVM Querétaro desde la categoría Jr. Bantam hasta Intermedia. Después jugó en All Blacks Querétaro Intermedia libre. Finalizó su etapa de jugador estudiantil en la Anáhuac Querétaro intermedia libre.

Arroyo pasó 4 años fuera de los emparrillados hasta que llegó Pioneros a Querétaro en 2019 y sin pensarlo dos veces, formó parte del equipo donde concluyó esa temporada con un campeonato; siendo de los corredores primarios para el equipo queretano.

“Para mí fue una de las mejores oportunidades y experiencias que he tenido en la vida-comentó el jugador- “Superó todas las expectativas que tenía, quiero repetir esa sensación y el desempeño que tuve el año pasado.”

En este primer año para Pioneros en la LFA, Santoyo generó 54 yardas en 18 acarreos y vivió toda la transición ha recorrido el equipo de un año a otro, con cambios en el staff e, inclusive, de estilo de juego, pero esto le ha dejado más ganas de seguir dando su 100% de juego, pues la competencia continúa y el football sigue por sus venas.

Por: Fernanda Mayen

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