Seguramente gran parte de la población ha escuchado publicidad tendenciosa respecto a productos milagro con la promesa de restablecer la salud, perder tallas en poco tiempo o hasta desarrollar masa muscular mientras el producto también les resuelve la vida económica, laboral y familiar.

¿Qué pasaría si verdaderamente existiera un método que pudiera brindarnos todos esos beneficios, y además pudiera prevenir diferentes tipos de cáncer o enfermedades infecciosas? Si adicional a eso el método no tuviera ningún costo ¿Lo elegirías?

El realizar ejercicio de manera periódica y el incrementar la actividad física realizada durante el día cumplen con ese conjunto de beneficios y más. No se requiere realizar una gran inversión monetaria para alguna de las opciones mas allá de ropa y calzado cómodo para utilizarse durante las sesiones.

La agencia CDC “Centers for Disease Control and Prevention” (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) pertenecientes al departamento de salud y servicios humanos en Estados Unidos, estima que cada dólar invertido en estrategias para reducir sedentarismo por medio del fomento de programas e intervenciones relacionadas al incremento de actividad física y ejercicio; produce una reducción de gasto de 3.2 dólares por diversas complicaciones asociadas al sedentarismo evitadas a largo plazo, tales como el sobrepeso, la obesidad e hipertensión. Es decir, una relación de $1 a $3.20 en cuanto a costo beneficio.

La conceptualización de la cultura física en el país sigue siendo un problema, la mayoría de las personas deciden atender su alimentación y realizar ejercicio hasta que se vuelven intervenciones imperativas como parte del tratamiento de alguna patología. Es importante trabajar de manera continua en la concientización colectiva fomentando la responsabilidad social; respecto a la importancia que tiene la modificación de hábitos nocivos como el sedentarismo y la alimentación desordenada.

Los objetivos generales e intervenciones no pretenden convertir en deportistas de alto rendimiento a la población, se busca fomentar la toma de decisiones informadas respecto al tipo de alimentos que se consumen, así como el incentivar o invitar por conocer los beneficios que representa el incremento de la actividad física o realizar ejercicio de manera regular.

Mientras mas personalizada sea la elección de actividades a realizar, mucho mejor será el apego y éxito en el cambio de hábitos. Se puede optar por realizar ejercicio en familia, en actividades grupales de manera segura en gimnasios, o elegir la práctica recreativa de algún deporte.

La elección idealmente debe encontrarse asesorada por un médico del deporte, ya que por medio de diferentes pruebas podrá conocer las capacidades de cada persona y recomendará el tipo de actividad, intensidad, duración y frecuencia acorde a los objetivos en salud previamente establecidos.

El incremento de actividad física y el ejercicio correctamente prescrito, junto con una adecuada alimentación, forman parte de un método de bajo costo altamente efectivo para mejorar nuestra salud y prevenir todo tipo de enfermedades. No es ningún producto costoso, mágico ni milagroso; pero si requiere de intención, disciplina, compromiso e interés propio.  

 

Luis Gerardo Vázquez Villarreal

Director Médico y Ciencias Aplicadas al Deporte LFA

Deja un comentario