Después de su campeonato en el 2018 a la Sangre Mexica le ha costado su trabajo el poder volver a ser un trabuco de equipo a pesar de la optimización que se le ha hecho al equipo vía Draft, ¿Cuáles deberán de ser sus objetivos a cubrir en el draft que se celebrará este 7 de enero?

La ofensiva encontró una joya de corredor con Rubén Zendejas y un quarterback a proyectar con Alejandro Márquez, sin embargo, lo que podría escalar a la ofensiva a otro nivel sería el reclutamiento de receptores, no porque hagan mucha falta, pero requiere de más variedad y profundidad para poder abrir las ventajas y ser difícil de contener por la vía aérea.

Jugadores como Aarón Pacheco de Pumas CU o Héctor Rodríguez de Linces México podrían ser de los receptores más aclamados en el centro del país y que también podrían ajustarse a los perfiles ofensivos de la Sangre Mexica.

Por otro lado, una de las áreas que necesitan reforzar es la parte de los linebackers, pues no hay tanto backup efectivo para rotar. Quizá un Alejandro Baliño de Águilas Blancas o Gerardo Alonso de Leones Anáhuac puedan ser las opciones.

A su vez, otro de los aspectos que deben de apostar es en el perímetro, pues con la salida de César Torres, lo mejor será tomar gente que pueda hacer un cover pertinente y quizá Pablo Sanchez de Águilas Blancas pueda ser el mejor fit. Intuitivo, rápido y disciplinado.

Otras de las necesidades que se van a un segundo plano, pero que también pueden reforzar son las líneas. Un tackle para la ofensiva y algún otro hombre en la defensiva que ayude al pass rush para plantar una defensiva aún más agresiva.

¿Cuál será la primera selección y cómo proyectarán este draft los Mexicas para la temporada 2023?

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