La mejor defensa

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Después de más de un año de enfrentar la pandemia por COVID-19, se sigue generando información científica de calidad que resalta la relevancia sobre corregir y mantener hábitos de buena alimentación; así como de realizar ejercicio con regularidad o incrementar la actividad física. A pesar de que estas indicaciones han sido brindadas a la población en general, incluso antes de que el mundo conociera esta enfermedad, se sigue sumando evidencia para fomentar los cambios necesarios.

Un estudio reciente realizado en Madrid por cardiólogos del Hospital Clínico San Carlos, reveló que mantener una actividad física regular en intensidades moderada a vigorosa aumenta hasta 8 veces la posibilidad de supervivencia a personas hospitalizadas por COVID-19.

Para llegar a esos resultados, este grupo de especialistas brindaron seguimiento a 520 personas hospitalizadas en su centro durante periodos establecidos, mientras enfrentaban la primera ola de contagios en España durante el 2020. Para categorizar la actividad física realizada en cada uno de los casos, se utilizó la escala RAPA (Rapid Assessment of Physical Activity Scale). Esta herramienta permite clasificar, a partir de preguntas e imágenes de forma rápida y eficiente, si la cantidad de actividad física o ejercicio que realiza una persona es la adecuada para generar cambios positivos en la salud.

Una vez identificada la categoría de los participantes en el estudio fueron divididos en 2 grupos. Sedentarios, poco activos, poco activo regular-ligero para el grupo 1 y poco activo regular, activos para el grupo 2.

Posterior a la división por grupos, se realizaron análisis estadísticos para encontrar diferencias en la mortalidad encontrando que, en el grupo de personas sedentarias, se presentó en el 13.8% de los casos en comparación al 1.8% presentado en el grupo de personas activas.

En palabras del primer autor de la investigación: “Era conocido que mantener una actividad física de manera regular mejora los factores habituales de riesgo cardiovascular, pero ahora hemos podido comprobar en pacientes hospitalizados con COVID-19 la trascendental influencia de la práctica de ejercicio físico en la supervivencia o mortalidad de estos pacientes”, Ricardo Salgado-Aranda.

No debemos pasar por alto que las complicaciones principales en hospitalizados y no hospitalizados son causados por los severos estados inflamatorios que puede causar esta enfermedad. Dichos estados inflamatorios son potencializados por patologías de base como sobrepeso, obesidad, diabetes, hipertensión que ya eran pandemia antes de la llegada del temido virus.

Las mejores alternativas de prevención, tratamiento y recuperación seguirán incluyendo buenos hábitos de alimentación, así como una correcta prescripción de actividad física y ejercicio.

Ante la inquietud actual por este tipo de servicio o atención es necesario recordar la importancia de asistir con profesionales de la salud correctamente capacitados.

Un médico con especialidad en medicina del deporte puede brindar la atención y orientación necesaria para iniciar los cambios o ajustes necesarios de manera personalizada, considerando las capacidades y necesidades de cada sujeto.

Por: Dr. Luis Gerardo Vázquez Villarreal

Director Médico y Ciencias Aplicadas al Deporte LFA

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