En tierras conocidas

Muchas de las sorpresas que trajo la liga para esta temporada no sólo involucró algunos cambios de staff o de jugadores yéndose a otro equipo, también se derivaron algunas modificaciones como zonas de entrenamiento y campos locales para llevar a cabo el festín de partidos que darán resultados para debutar el tercer tazón de la […]

Muchas de las sorpresas que trajo la liga para esta temporada no sólo involucró algunos cambios de staff o de jugadores yéndose a otro equipo, también se derivaron algunas modificaciones como zonas de entrenamiento y campos locales para llevar a cabo el festín de partidos que darán resultados para debutar el tercer tazón de la liga profesional; el equipo de Raptors fue uno de los beneficiados en el tema.

Hicieron oficial la localía y residencia del equipo verde de la liga en el estadio José Ortega Martínez (JOM) fundado en el 2010; actualmente es la casa de los Linces de la Universidad del Valle de México. Anteriormente fue sede de los equipos del politécnico y se han llevado a cabo otro tipo de eventos deportivos y sociales debido a sus instalaciones.

Para Raptors fue una gran noticia, pues sería de los primeros equipos en tener casa oficial y el anuncio no sólo fue bien recibido por tener una estadía propia, también a varios Raptors se les sacudió el corazón trayéndoles muchos recuerdos y sentimientos ya que para algunos de ellos el JOM fue su casa, la espectadora de grandes momentos en su etapa de liga mayor.

Como es el caso de Enrique Guerrero y Edwin Ibarra que jugaron su última temporada en el año de inauguración (2010), Roberto Domínguez el año siguiente (2011); Jonathan Creo en el 2012; Gonzalo de la Rosa, David Rosales y Dario Martínez, la última vez que jugaron ahí fue en el 2013; Enrique Barraza, Alexis Alcalá en el 2014; Jorge Nava en el 2015 y el más reciente es Pablo Casas quien salió en el 2016.

Para la mayoría regresar al JOM es un motivante extra a ser mejores. “Me da emoción (jugar de local) también ansias y ganas de desempeñar un mejor papel que cuando jugué mi liga mayor”-expresó Barraza.

El JOM para ellos es el estadio que los vio crecer como jugadores con juegos y experiencias que los marcaron para toda la vida y una vez más pisan el mismo terreno de juego, pero con compañeros totalmente diferentes, con objetivos más elevados, sumando también una madurez personal y laboral que logra dar un cambiante de perspectiva a cuando jugaron su liga mayor.

“Cuando terminas tu elegibilidad en mayor lo que más te pega es no volver a entrenar en tu casa y te tienes que hacer la idea de eso, pero tener la sorpresa de regresar, pero ahora en otro nivel, se sintió muy bien.”-Casas.

A pesar de que fue una sorpresa para muchos que el JOM se definiera como lugar de entrenamiento y sede de partidos otros ya habían visto la opción como algo posible. “El JOM siempre ha sido sede de buenos momentos en mi vida y sobre todo excelentes partidos; cuando surgió la LFA jamás dudé que algún día se volvería a presentar la oportunidad de jugar ahí”-comentó Alcalá.

Tener una casa oficial esta temporada no sólo para los ex jugadores de Linces es significativo, sino para todos. Es el hecho de jugar en casa, defender lo que es tuyo, tu gente, genera más identidad tanto para el equipo como para su afición.

“Es una responsabilidad muy grande, ya que tenemos que cumplir en casa y darle más alegría a nuestra gente.”-añadió Nava.

No cabe duda que el primer partido como local para este equipo marcará otro momento histórico para todos los que hemos sido parte de este crecimiento desde el día uno y ahora con un motivante más en la mesa los Raptors buscarán mejorar marcas y lograr la mayor recompensa que existe: el campeonato.

Por: Fernanda Mayen

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